Diferencia entre emociones y sentimientos: ¿Sabes cuál es la diferencia?
En el lenguaje cotidiano usamos las palabras emoción y sentimiento como sinónimos, en el mundo de la psicología y la gestión emocional, son dos conceptos distintos que representan fases diferentes de una misma experiencia interna. Vamos a explicar las diferencias ya que es importante es saber distinguir emoción de sentimiento.
Mientras que las emociones son las respuestas psicofisiológicas que se activan inmediatamente ante un estímulo, son de corta duración y en ocasiones resultan muy intensas. Las emociones se caracterizan por ser automáticas (no se eligen), son biológicas (cambios físicos como pulso acelerado, cambios en la respiración, etc.) y de carácter universal (tristeza, asco, alegría, ira, miedo y sorpresa). Las emociones tienen como función la supervivencia del individuo y suelen tener una corta duración.
Los sentimientos son la interpretación que se hace de forma consciente y subjetiva que se realiza sobre la emoción. Esta es la principal diferencia mientras que las emociones son automáticas en los sentimientos el individuo procesa mentalmente y dota de significado a la emoción. La intensidad suele ser menor que la ocasionada por la emoción sin embargo puede perdurar horas, días o incluso más tiempo, el componente subjetivo está mediado por la experiencia individual, depende de recuerdos, vivencias, creencias etc.
Entonces podríamos pensar que al ser automáticas no se puede llegar a regular las emociones que nos asaltan, esto no es así existe un componente denominado regulación emocional, esto es una habilidad que podemos tener para influir en las emociones. Los beneficios de una correcta regulación emocional pueden ser: mejora de toma de decisiones, fomento de relaciones saludables, protección de la salud mental y aumento de la resiliencia entre otros.
En definitiva, la emoción es la ola que te golpea, el sentimiento es la conciencia de estar mojado. La regulación emocional es la tabla de surf que te permite navegar esa ola sin que te arrastre. En ocasiones, la ayuda de un monitor facilita mucho el aprendizaje, no dudes en solicitar asesoramiento en gestión emocional quien te ofrecerá herramientas y te guiará por el proceso para lograr una correcta gestión emocional.
